miércoles, 11 de septiembre de 2013

i CONGRESO NACIONAL DE DIFERENCIAS INDIVIDUALES Y NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIFICAS



TDAH Vallès



Bienvenidos/as,

Un congreso nacional profundizará en las necesidades educativas específicas
La finalidad es capacitar a la comunidad clínica y educativa en el conocimiento de las diferencias individuales
Redacción. Madrid
Los próximos 27 y 28 de septiembre, el Hotel Campus de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) será la sede del I Congreso Nacional de Diferencias Individuales y Necesidades Educativas Específicas, creado gracias a la iniciativa de la asociación de pacientes TDAH Vallès en colaboración con la UAB.

Un congreso nacional profundizará en las necesidades educativas específicas
Según Anna López i Campoy, presidenta de TDAH Vallès y presidenta del comité organizador del congreso, el objetivo de esta cita es dar visibilidad, divulgar y premiar el estudio de las diferencias individuales y su influencia en las dificultades y trastornos de aprendizaje. “Tras diez años formando a padres y educadores, haciendo tareas de difusión y realizando jornadas de divulgación, desde TDAH Vallès damos un paso adelante para dar apoyo a los investigadores y avanzar en el conocimiento sobre los factores que influyen en las dificultades de aprendizaje”.

El congreso está orientado a profesionales del sector educativo y clínico, y a investigadores que quieran dar a conocer sus trabajos en este ámbito. “La finalidad es capacitar a la comunidad clínica y educativa en el conocimiento de las diferencias individuales y de su influencia en el transcurso y pronóstico de las dificultades y trastornos de aprendizaje, así como divulgar las últimas actualizaciones en investigación para avanzar juntos en el abordaje de las necesidades educativas específicas”, indica Anna López i Campoy.

Montserrat Gomà i Freixanet, catedrática en Psicología de la Personalidad y profesora del Departamento de Psicología Clínica y de la Salud de la UAB, es la presidenta del comité científico, que ha elaborado un completo programa en el que participarán, entre otros destacados ponentes y conferenciantes, Miquel Casas Brugué, catedrático de Psiquiatría de la UAB y jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, y José Ramón Gamo Rodríguez, director pedagógico del Centro CADE (Centro de Atención a la Diversidad Educativa) y director técnico de la Fundación Educación Activa.







El I Congreso Nacional de Diferencias Individuales y Necesidades Educativas Específicas se crea gracias a la colaboración e iniciativa de la Asociación TDAH Vallès para dar visibilidad, divulgar y premiar el estudio de las diferencias individuales y su influencia en las dificultades y trastornos de aprendizaje. Tras 10 años formando a padres y educadores, haciendo tareas de difusión y realizando jornadas de divulgación, desde la Asociación TDAH Vallès hacemos un paso adelante para dar apoyo a los investigadores y avanzar en el conocimiento sobre los factores que influyen en las dificultades de aprendizaje.
Las dificultades de aprendizaje forman parte de un problema que explica, en parte, el 20% del fracaso escolar de la población española (Informe Pisa, 2009) y que afecta no sólo al rendimiento académico en etapas escolares obligatorias, sino también en la trayectoria profesional adulta. En consecuencia, son muchos los alumnos que tienen necesidades educativas específicas y por eso es importante que los profesionales conozcan los últimos avances en este ámbito. La finalidad de este congreso es capacitar a la comunidad clínica y educativa en el conocimiento de las diferencias individuales y de su influencia en el transcurso y pronóstico de las dificultades y trastornos de aprendizaje, así como divulgar las últimas actualizaciones en investigación para avanzar juntos en el abordaje de las necesidades educativas específicas.
Es por este motivo, que el congreso está especialmente orientado a profesionales del sector educativo y clínico, y a investigadores que deseen compartir y dar a conocer sus trabajos de investigación en este ámbito. Esperamos que el congreso sea todo un éxito con vuestras aportaciones y que nos sirva a todos para compartir las buenas experiencias educativas y los encuentros más significativos en este ámbito.
Pequeñas gotas de agua, llenan un océano.

Anna López i Campoy
Presidenta de la Asociación TDAH Vallès

TDAH Los adolescentes tienen 4 veces más accidentes de tráfico que los adultos

Los adolescentes tienen 4 veces más accidentes de tráfico que los adultos
Los jóvenes de 16 y 17 años cambian más de velocidad y carril cuando utilizan el teléfono móvil mientras conducen
Según un estudio estadounidense, los adolescentes suelen tener cuatro veces más accidentes de tráfico que los adultos y el diagnóstico de TDAH potencia aún más el riesgo. El equipo de investigadores, coordinados por el director del Centro de TDAH del Hospital de Niños de Cincinnati (Estados Unidos) Jeff Epstein, evaluó a 28 conductores adolescentes (de 16 y 17 años) con TDAH y a 33 sin el trastorno en un simulador.
 

Cada participante habló con los investigadores por teléfono móvil con un dispositivo manos libres y por mensaje de texto varias veces durante 40 minutos. En el transcurso de la simulación, aparecieron automóviles o peatones que realizaban movimientos inesperados que los conductores debían evitar para no chocar.

El equipo observó que tener TDAH y responder una llamada o leer un mensaje de texto no aumentaba el riesgo de chocar. Sin embargo, los conductores con TDAH que enviaban mensajes de texto eran los que más cambiaban de velocidad y carril durante el ejercicio. Esos adolescentes no conservaban el carril el 3,3 por ciento del tiempo cuando utilizaban el teléfono móvil, comparado con el 1,8 por ciento del tiempo cuando conducían sin distracciones.
En cambio, los adolescentes sin TDAH se salían del carril el dos por ciento del tiempo cuando enviaban mensajes de texto y menos del uno por ciento del tiempo cuando conducían sin distracciones.


Así, los investigadores, que esperaban ver que el uso de los mensajes de texto afectaba más a los adolescentes de 16 y 17 años con TDAH que a los jóvenes sin el trastorno, concluyeron que el modo de conducir de ambos grupos es significativamente más peligroso si envían mensajes de texto.

TDAH Judo para mejorar la atención, las habilidades sociales y la autoestima


Este deporte tiene beneficios sobre diferentes aspectos de la psicomotricidad y ayuda a adoptar hábitos de salud y bienestar

Judo para mejorar la atención, las habilidades sociales y la autoestima

Tatami Terapia es un programa de intervención dirigido a niños y niñas de 5 a 12 años con TDAH que se desarrolla en Valencia y que utiliza la disciplina del judo para que el alumno desarrolle habilidades individuales y sociales que pueden ser trasladadas a su día a día. Así, el tatami se convierte en un lugar donde los niños pueden hacer deporte y divertirse mientras aprenden a autocontrolarse, organizarse, mantener la atención y relacionarse eficazmente con sus compañeros.

Judo para mejorar la atención, las habilidades sociales y la autoestima
Según Ana Alcón, psicóloga de intervención de Tatami Terapia, “la meta de la intervención terapéutica es desarrollar en los niños estrategias y destrezas, tanto psicológicas, como emocionales y conductuales, que les permitan responder a las demandas de su entorno, satisfacer sus necesidades y disminuir el impacto del TDAH, tanto a nivel individual, como familiar y comunitario”. Los aspectos específicos que se trabajan con los alumnos van dirigidos a mejorar las capacidades atencionales, las habilidades sociales, la autoestima y la psicomotricidad.

Con respecto a la atención, en Tatami Terapia han desarrollado juegos específicos para que el niño se divierta al mismo tiempo que se le reta a focalizar su atención durante espacios cada vez mayores de tiempo y a discriminar entre las señales a las que debe responder de las que no.

En el programa también se proponen ejercicios que retan al alumno a utilizar su memoria de trabajo y la memoria a corto plazo para conseguir realizar una tarea. El contexto lúdico del programa y la atención que ponen los profesores en mejorar las capacidades de los alumnos facilitan el éxito en esta área.

Como el TDAH muchas veces lleva asociado otros síntomas como problemas de autoestima, baja resistencia a la frustración o ineficacia en la gestión de emociones, el equipo de Tatami Terapia desarrolla un sistema de recompensas basado en premiar y reforzar el talento individual. De esta forma, se pretende que el alumno sea consciente de sus limitaciones, pero, al mismo tiempo, se realzan las virtudes y sus características individuales que pueden hacerle brillar. Dentro del tatami el alumno también aprende técnicas de relajación y autocontrol que le ayudan a tomar decisiones más inteligentes y sobre todo a ser dueño de sus actos.

El programa dedica especial atención a las habilidades sociales que son consideradas una herramienta fundamental para el éxito personal y profesional. Así, se desarrollan juegos por parejas y equipos donde se incide en el respeto entre compañeros y con los adultos. Se trabajan habilidades como la inteligencia emocional, la cooperación o la toma de decisiones grupales.

En lo que respecta a la organización, el diseño de una clase de Judo promueve el seguimiento de unas normas y una disciplina que son inherentes al deporte. Ejemplos como doblar y ordenar la ropa antes y después de cada clase, pedir permiso al entrar y salir del tatami o respetar el material son importantes dentro de cada una de las sesiones de Tatami Terapia.


El judo, además, tiene beneficios sobre diferentes aspectos de la psicomotricidad y ayuda a conocer y apreciar el propio cuerpo y a contribuir en su desarrollo, adoptando hábitos de salud y bienestar, y valorando las repercusiones de determinadas conductas sobre la salud y la calidad de vida.

Abierta la convocatoria para la 2ª Edición Premio y Beca Shire en TDAH

 
El objetivo es reconocer la labor que realizan las asociaciones españolas de pacientes de ayuda a los afectados con TDAH y a sus familiares.

La compañía biofarmacéutica Pharmaceuticals Ibérica abre los plazos para presentar las nominaciones a la 2ª Edición Premio y Beca a la "Atención en TDAH".

II Premio Shire a la “Atención en TDAH” 
para proyectos ya realizados.

El objetivo de este premio es reconocer y trasladar a la sociedad la labor social que realizan las asociaciones de ayuda al TDAH. El primer premio estará dotado con 6.000€ y además, se establece un accésit consistente en 3.000€.

Las candidaturas deberán presentarse antes del 20 de octubre de 2013 y dirigirlas a la Unidad de TDAH. Shire. Av. Partenón 16-18. 28042 (Madrid), o por e-mail a: mperezsanchez@shire.com describiendo el proyecto/labor de ayuda llevado a cabo y especificando datos de la asociación (dirección postal, correo electrónico y teléfono).

II Beca Shire “Activos en TDAH” para proyectos a realizar. El objetivo es el de mejorar la calidad de vida de estos pacientes y estimular la realización de actividades que les ayuden. La dotación de esta beca de 12.000€ va dirigida a realizar proyectos asociativos de apoyo a pacientes con este trastorno, cuya prevalencia se sitúa alrededor del 5-6% en niños (<18 2-4="" a="" adultos="" del="" en="" o:p="" os="" y="">

La presentación de las candidaturas finaliza el 20 de noviembre 2013 y deberán dirigirse a Shire Pharmaceuticals Ibérica. Unidad de TDAH. Av. Partenón 16-18. 28042 (Madrid), o por e-mail a: mperezsanchez@shire.com describiendo el proyecto/labor de ayuda que se pretende realizar y especificando datos de la asociación (dirección postal, correo electrónico y teléfono).

En ambos casos, el jurado estará compuesto por una representación del Comité Asesor del proyecto PANDAH (Plan de Acción en TDAH), iniciativa que pretende concienciar a la opinión pública y a todos los agentes sociales involucrados sobre la importancia de la detección precoz y un correcto diagnóstico, seguimiento y tratamiento del TDAH, tanto infantil como en la edad adulta.

Bases 2ª Edición Premio y Beca TDAH Shire (863 KB)

Proyectos ganadores de los Premios Shire 2012:
“El Educador Itinerante” de la Fundación ADANA fue el proyecto ganador del primer premio “Atención en TDAH”, dotado con 6.000€. 
El proyecto “Talleres de Psicomotricidad”, de la Asociación ANDAR de Tudela (Navarra) obtuvo el accésit dotado con 3.000€.
El proyecto ganador de la Beca Shire 2012 fue el Proyecto de formación de especialistas en TDAH en centros educativos, de la Asociación ADAHI Cartagena-Murcia, entidad beneficiaria de los 12.000 euros.

Para más información:

www.shireiberica.com

El TDAH como comorbilidad en el Autismo y Síndrome de Asperger


Es muy habitual que mujeres descubran que tienen TDAH cuando sus propios hijos reciben el diagnóstico. En muchos casos, determinadas conductas que se agravan al llegar a la pubertad suelen asociarse a cambios hormonales y menstruación. Problemas de autoestima, ansiedad y depresión suelen combinarse generando un cuadro complejo, que con la llegada de un hijo puede agravar el proceso de la maternidad. Incluso, en casos donde el hijo presenta un trastorno del neurodesarrollo el peso de la culpa puede conllevar un proceso de duelo mucho más largo y doloroso. Existe una hipótesis que asocia a muchas madres que se tornan en grandes activistas y que parecen no desfallecer nunca con precisamente un trastorno de grado leve que no fue diagnosticado, muchas de estas madres presentan a su vez una especie de montaña rusa emocional, que en algunos casos se trata como una simple depresión o incluso un trastorno bipolar, que vendría en contraposición a postura pasivas de algunos padres, que también podrían encajar en algunos modelos de TEA. Cuando en realidad podríamos hablar en algunos casos de un TDAH o un TEA (O ambos) no diagnosticado. A su vez, esto explicaría también la diferencia de conductas entre el padre y la madre ante el caso de un niño con un trastorno del neurodesarrollo, en función si la carga genética es materna o paterna.

Una de las comorbilidades que genera una gran problemática al niño con un Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) es el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). Incluso, a la hora de enfrentar la intervención todo cambia, no es exactamente el mismo enfoque que en TEA ni el mismo enfoque que en TDAH. Por complicar más aún las cosas. Además si el niño no progresa adecuadamente cuando llega la pubertad el riesgo de presentar conductas agresivas aumenta de forma considerable en comparación a la media. Afrontar el hecho de que el niño tenga TEA + TDAH implica cambiar algunos planteamientos, e incluso la percepción de la familia y el equipo de intervención.
Comorbilidad
En cuanto a la comorbilidad hay diferencias entre el Asperger y Autismo, siendo más alta la incidencia en el Asperger. No obstante las cifras porcentuales varían mucho en función de los autores. En el estudio de Tani y col. (2006) en un muestreo de 20 adultos con Asperger, estimaron que 14 de ellos presentaron en su infancia rasgos compatibles con el TDAH. SegúnSturm y col. (2004) un 95% de los niños con un diagnóstico TGD presentaron problemas de atención y un 50% de impulsividad. Y alrededor del 75% un cuadro compatible con TDAH en diferentes grados. Frazier y col. (2001) aumentan al 83% la cantidad de niños con TGD susceptibles de cumplir criterios para TDAH. Es importante destacar la línea de corte empleada para aceptar conductas asociadas al TDAH, así como los diferentes grados del mismo. Este aspecto es fundamental a la hora de establecer la presencia o no de una comorbilidad. Aunque casi todos los estudios revisados se basan en el DSM IV, no debemos olvidar que toda valoración basada en la observación posee cierto grado de subjetividad y por tanto de variabilidad. No existe diferencia de género a la hora de las tasas de comorbilidad, son prácticamente las mismas en niñas que en niños, no obstante sabemos que en el caso de las niñas nos encontramos con muchas dificultades a la hora de establecer un diagnostico preciso y muchos autores hablan de un infradiagnóstico en féminas, pero este tema específico y relacionado con las féminas merece -por su relevancia- un bloque específico de este artículo.
En cuanto al perfil cognitivo, los niños con Asperger tienen muchas más similitudes con los niños con TDAH que las que puedan tener los niños con Autismo, teniendo también mayor incidencia el déficit de atención en el Asperger. Es destacable la problemática compartida tanto en TDAH como TEA de alteraciones en la función ejecutiva, aunque según sugieren diversos autores, la evolución de este déficit varía entre TDAH y Asperger. Otro de los problemas más importantes a la hora de establecer índices reales de comorbilidad vienen relacionados directamente a un exceso de medicalización en el niño con TEA, el uso de fármacos oculta, enmascara o altera esos rasgos que pueden denotar la presencia de un déficit de atención y/o hiperactividad, siendo algo a considerar de forma importante, ya que el uso de medicación no solventa el déficit y, tal y como afirma Francisco Rodriguez (2009), expone al niño al riesgo de los efectos secundarios sin resolver la causa. En cualquier caso, el porcentaje de prevalencia real del TEA con TDAH no está a día de hoy suficientemente investigado, y el mismo muestreo puede ser bastante cuestionado, ya que la observación diaria nos rebaja de forma sustancial ese porcentaje, pero aún y así, la comorbilidad es lo suficientemente alta como para tenerla en consideración. Habría también que tomar en cuenta los solapamientos de fenotipo entre ambos trastornos, cosa que hasta ahora no está suficientemente bien investigada.
Patrones de conducta y diagnóstico diferencial


En el TDAH encontramos patrones de conducta que entran dentro de los patrones del TEA, como por ejemplo: Problemas en la interacción social; Trastornos del lenguaje; Estereotipias; Obsesiones; Comunicación no verbal de baja calidad. También es frecuente encontrar tics o Síndrome de Tourette asociados (que son más habituales en niñas), que en muchas ocasiones son pasados por alto o confundidos con estereotipias. También podemos encontrar estereotipias típicas como aleteos, balanceos, sonidos guturales repetitivos,… Bonde E. en su estudio “Comorbidity and subgroups in childhood autism” también refiere los problemas motóricos o la coordinación visioespacial, indica a su vez que en determinados casos establecer las fronteras entre TEA y TDAH pueda ser muy complejo. Sucede que en muchos casos se diagnostica al niño con TDAH de grado severo, aunque no queda claro si en realidad es un caso de TEA con el TDAH como una comorbilidad. En algunos casos se ha diagnosticado de TDAH con Discapacidad Intelectual (DI) asociada, cuando en realidad era un tándem TEA + TDAH. En otros casos justo lo contrario, diagnósticos de TEA + DI cuando en realidad existía una presencia de TDAH. Realmente en este tipo de casos existen muchos aspectos diagnósticos que se solapan, pero quizá el orden de los factores sí altere el producto, si aparece TDAH por delante la medicalización va a ser inmediata, y generalmente se acabará el trabajo en ese punto, no investigándose en profundidad el caso, obviándose causas que podrían representar un giro de 180º en la intervención del niño.
Para comprender bien este tándem y decidir si hablamos de TDAH, de TEA o de TEA mas TDAH como una comorbilidad hay que poder simplificar la base de ambos trastornos. Si entendemos que un caso de TEA afecta a la comunicación, a la sociabilidad e intereses restringido y que el TDAH afecta a un problema de autocontrol, estaremos pues ante dos cuestiones diferentes, que al unirse nos general un cuadro ampliado. Si ampliamos el abasto y nos hallamos ante solapamientos, quizá estemos hablando del mismo continuo, siendo más difícil establecer las diferencias, y por tanto más fácil explicar la alta incidencia del TDAH en casos de TEA o de conductas propias del TEA en el TDAH.
Féminas
Hay mucha documentación que nos dice que el Autismo afecta 4 veces más a los varones que a las féminas, pero quizá este trastorno se presenta de forma diferente en mujeres y esa diferencia no sea tan grande. Tony Attwood habla de que el Síndrome de Asperger en niñas no se diagnóstica debidamente, habida cuenta de que suele pasar desapercibido o incluso enmascarado por otros trastornos. En el caso exclusivo del TDAH sabemos que la proporción por sexos es de aproximadamente de entre 2,4 a 5 varones por cada fémina en función de los estudios, aunque no existen muchas diferencia de género en lo referente a impulsividad, rendimiento académico, habilidades sociales o psicomotricidad fina. Sin embargo las niñas parecen tener mayor afectación del rendimiento académico, niveles inferiores de hiperactividad, y más bajas frecuencias de comportamiento externalizado que los niños con TDAH. Siendo el subtipo combinado y el inatento el más frecuente en niñas y mostrando muchos más problemas en el área social que los niños. Las niñas muestran una mayor predisposición para desarrollar problemas en el desenvolvimiento social, muy por encima de los niños. Alrededor del 30% de las niñas con un subtipo severo de TDAH presentan criterios coincidentes con el Autismo, este hecho puede marcar una posible conexión entre ambos trastornos.
Se estima que este tipo de trastornos está infradiagnosticado en féminas, varios factores se unen a esta problemática: En casos donde existe un hermano varón que presenta estos cuadros, generalmente con una mayor severidad y basados en la creencia de la “inviolabilidad” genética de las mujeres suelen pasarse por alto determinadas conductas que podrían servir como aviso, esto a pesar de que sabemos que la posibilidad de que las probabilidades de repetirse este tipo de trastornos en hermanos es muy elevada. Muchas niñas presentan estos cuadros pero de una forma mucho más leve. En casos donde no existen otro antecedente similar en hermanos, sucede algo similar, al no ser conductas evidentes se pasan por alto, o incluso se achacan a otros problemas. Sabemos que los procesos depresivos y de ansiedad son mucho más comunes en mujeres que hombres, muchos de ellos asociados a procesos de frustración y de incomprensión; los cuales pueden tener relación con posibles causas relacionadas con el TEA o incluso con el TDAH. El hecho que las mujeres tengan una mayor capacidad de “camuflar” determinados problemas no implica que estos no existan. Autores como Baron-Cohen o Attwood han advertido de forma sistemática de esta cuestión. También es frecuente que muchas de estas problemáticas se asocien a otros problemas dadas sus manifestaciones: Por ejemplo, problemas en la lectoescritura, mal rendimiento académico, acoso psicológico, absentismo escolar en la pubertad y adolescencia, tabaquismo, conductas desafiantes, problemas en la orientación sexual,…, están muy relacionados con patrones que están definidos en los TEA.
Según el estudio de Svenny Kopp, de la Universidad de Gothenburg, se estima que muchas niñas que presentan cuadros comórbidos no son diagnosticadas. En el estudio que realizó sobre una población de 100 chicas de entre 3 a 18 años de edad, observaron que muchas de ellas habían mostrado signos de alerta, pero que había sido pasados por alto, incluso en los casos en que las familias acudieron a la consulta del especialista, y no fue hasta la revisión posterior donde se detectó que presentaban un cuadro de TEA o TDAH o ambos de forma conjunta. En muchas de estas chicas se encontró que presentaban problemas relacionados con ansiedad y depresión, problemas de lectoescritura o problemas en un desarrollo adecuado a su edad cronológica. Aproximadamente el 50% sufrieron de acoso escolar. Ninguna de las chicas del estudio presento problemas en el manejo intelectual y ninguna provenía de clases sociales bajas.
Intervención
Uno de los aspectos que presenta la comorbilidad entre TEA + Déficit de Atención + Hiperactividad es la complejidad en la intervención. Incluso su evolución a futuro. Lamentablemente la documentación de calidad al respecto es escasa. El propio problema de la definición diagnóstica ha generado una especie de vacío. Tenemos información para la intervención en casos de TEA y de TDAH, pero cuando aparece combinado realmente no vale mezclar las pautas para hacer una sola, hay que establecer un plan específico acorde al niño, ya que la variabilidad puede ser muy grande de un niño a otro y además en función de la severidad del grado, tanto del TDAH como del TEA, se establecerán pautas y modelos diferentes.
Si la intervención no consigue resultados de forma temprana el pronóstico de la evolución correcta del niño o niña se complica. Si no se consigue establecer un modelo comunicativo válido de forma temprana a medida que el niño crece se hace muy difícil el poder establecer esos canales. En el caso de que el niño presente un Trastorno del Procesamiento sensorial, la intervención será fundamental. Otra consecuencia es la dispersión, la imposibilidad de seguir pautas por más allá de unos pocos minutos, un gran problema de concentración y una predisposición a escaparse sin una intencionalidad clara. Aparición de nuevas estereotipias o tics. Regresiones frecuentes que se pueden agravar con la llegada de la adolescencia, alta posibilidad de aparición de conductas agresivas (principalmente en varones), aumento de los niveles de frustración y episodios ansiosos y depresivos. En el caso de que además se nos una epilepsia (ya sea esta convulsiva o no) la posibilidad de regresiones aumentará en muchos casos y los procesos convulsivos podrán ser de gravedad. En aproximadamente un 25% de los casos, la hiperactividad se reducirá con el paso a la edad adulta, aunque no el déficit de atención, pero hay que minimizar las secuelas al máximo.
Estamos pues ante casos muy complejos, con un pronóstico muy variable y donde una adecuada intervención es imprescindible. A su vez, el soporte a la familia adquiere una mayor relevancia, es vital que la familia asuma la excepcionalidad y la dificultad que va a tener el desarrollo del niño o niña. La pérdida de tiempo no debe ser ni siquiera contemplada, ya que en casos donde la hiperactividad se manifieste de forma importante los avances van a ser lentos y complicados. La intervención temprana deberá realizarse en un ratio 1/1 hasta conseguir que el niño o niña presente unos niveles adecuados de autonomía personal, calidad comunicativa e interacción social, a su vez deben ser capaces de mantener periodos de atención lo más prolongados posibles. Prepararlos para la vida escolar es en estos casos bastante más complejo, pero no imposible.
Bibliografía:
  • Tani, P., Lindberg, N., Appelberg, B., Nieminen-von Wendt, T., von Wendt, L., Porkka-Heiskanen, T. (2006). Childhood Inattention and Hyperactivity Symptoms Self-Reported by Adults with Asperger Syndrome. Psychopathology, 39 (1), 49-54.
  • Sturm, H., Fernell, E., Gillberg, C. (2004). Autism spectrum disorders in children with normal intellectual levels: associated impairments and subgroups. Developmental Medicine & Child Neurology, 46 (7), 444-447.
  • Frazier, J. A., Biederman, J., Bellordre, C. A., Garfield, S. B., Geller, D. A., Coffey, B. J. & Faraone, S. V. (2001). Should the diagnosis of attention deficit/hyperactivity disorder be consider in children with pervasive developmental disorder? Journal of Attention Disorders, 4 (4), 203-211.
  • Francisco Rodríguez M. (2009). Explanatory aspects of comorbidity in PDD, Asperger syndrome and ADHD: the current state. Rev. chil. neuropsicol. 2009; 4 (1): 12-19.
  • E. Bonde.(1999) Comorbidity and subgroups in childhood autism . European Child & Adolescent Psychiatry. Volume 9, Number 1, 7-10, DOI: 10.1007/s007870050110 
  • Svenny Kopp (2010). University of Gothenburg. Sahlgrenska Academy.  Girls with social and/or attention impairments
  • Rucklidge, J.J., y Kaplan, B.J. (1997). Psychological functioning of women identified in adulthood with Attention Deficit/Hyperactivity Disorder.  Journal of Attention Disorders, 2, 167–176.
  • Biederman, J., Mick, E., Faraone, S.V., Braaten, E., Doyle, A., Spencer, T., Wilens, T.E., Frazier, E., y Johnson, M.A. (2002). Influence of gender on attention deficit hyperactivity disorder in children referred to a psychiatry clinic. American Journal of Psychiatry, 159, 36–42.
  • V.L. Ruggieri (2006) Procesos atencionales y trastornos por déficit de atención en el autismo. REV NEUROL 2006; 42 (Supl 3): S51-6
  • J. Artigas-Pallarés (2003) Comorbilidad en el trastorno por déficit de atención/hiperactividad. REV NEUROL 2003; 36 (Supl 1): S68-78
  • Andrés H. Díaz-Lucero, Cecilia A. Melano, Máximo C. Etchepareborda. (2011) Síndrome de déficit de atención, del control motor y de la percepción (DAMP): perfil neuropsicológico. Rev Neurol 2011; 52 (Supl 1): S71-5.
  • José Cáceres, David Herrero (2011) Cuantificación y análisis de la concordancia entre padres y tutores en el diagnóstico del trastorno por déficit de atención/hiperactividad . Rev Neurol 2011; 52: 527-35.


El TDAH como comorbilidad en el Autismo y Síndrome de Asperger

lunes, 9 de septiembre de 2013

TDAH Y TRASTORNO LIMITE DE PERSONALIDAD

FOTO MARIA MUÑOZ
Con esta fundamentación teórica, la Unidad de Salud Mental del Departamento de Salud de la Marina Baixa, ha llevado a cabo esta investigación con el objetivo de comprobar si las personas que padecen trastorno límite de la personalidad presentan un diagnóstico adicional de TDAH y determinar si haber padecido TDAH en la infancia supone un factor de riesgo para presentar trastorno límite de la personalidad en la edad adulta.





ESTUDIO DE LA UNIDAD DE SALUD MENTAL DEL HOSPITAL MARINA BAIXA

Tener TDAH en la infancia aumenta el riesgo de trastorno límite de la personalidad en la edad adulta
Comparten síntomas como la impulsividad, la inestabilidad relacional, la baja tolerancia a la frustración y la búsqueda de emociones

FOTO MARIA MUÑOZ
Padecer trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en la infancia multiplica por 11,69 el riesgo de padecer un trastorno límite de la personalidad en la edad adulta. Este es uno de los resultados del estudio de tres psicólogas internas residentes de Salud Mental del Hospital Marina Baixa (Villajoyosa, Alicante) sobre la relación que existe entre estos dos trastornos, tanto en la infancia como en la edad adulta.

Tener TDAH en la infancia aumenta el riesgo de trastorno límite de la personalidad en la edad adulta
El trastorno límite de la personalidad afecta a entre el uno y el dos por ciento de la población general, manifestándose al inicio de la etapa adulta y convirtiéndose en uno de los trastornos que demanda más atención en los servicios de salud mental. La característica principal de este trastorno es la inestabilidad en las relaciones interpersonales, el afecto y la autoimagen, así como un escaso control de los impulsos por parte de quienes la padecen.

El TDAH comparte algunos síntomas con el trastorno límite de la personalidad, como la impulsividad, la inestabilidad relacional, la baja tolerancia a la frustración, el interés por las actividades de riesgo o la búsqueda de emociones. Esto sugiere que el TDAH en la infancia puede ser un factor de riesgo para el trastorno límite de la personalidad en la edad adulta.

En este sentido, el equipo de investigación formado por Ana Aneiros, Antonia Rico y Pilar Rascón, bajo la dirección del jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Marina Baixa, Vicente Elvira, ha estudiado y evaluado durante 20 meses a los pacientes con rasgos de trastorno límite de la personalidad atendidos en el Departamento de Salud.
Según explican las investigadoras, la finalidad es contribuir a la posible prevención de un trastorno límite de personalidad en niños con diagnóstico de TDAH, además de aportar un tratamiento individualizado, tanto psicológico como farmacológico, a pacientes con estas patologías.

"Ser hiperactiva puede ser incluso una ventaja" "Hay que saber cómo conducir esa máquina que tienes"


Paula Muñoz, en un aula. // J. LoresDe pequeña, Paula creía que venía de otro planeta. Consciente desde muy niña de que procesaba sus pensamientos de una forma distinta a los demás, ha conseguido llevar una vida "normal". Esta educadora en inteligencia emocional y diagnosticada dos veces, da una vuelta de tuerca al trastorno que esconden las siglas "TDAH" (trastorno por déficit de atención e hiperactividad). Donde unos acentúan la desobediencia, el desorden e irresponsabilidad, la joven destaca la capacidad de trabajo, la creatividad y la facultad de resolver problemas. Mañana a las 18.00 horas dará una charla que organiza la Federación Olívica de ANPAS (y financian los laboratorios Rubió y turline Express) en el Instituto Municipal de Educación en Vigo. –¿Qué le pasa a un niño hiperactivo? –Es como si tuviésemos mil cerebros y cada uno pensase en lo suyo. Yo hablo contigo y tengo que tener la atención focalizada en la conversación. Fisiológicamente, a nuestro cerebro le cuesta liberar noradrenalina y dopamina. –Pediatras de Atención primaria y pedagogos alertan del 10% de aumento de diagnósticos de alumnos hiperactivos. –Puede que también haya un "sobrediagnóstico" de hiperactividad, con solo un cuestionario de comportamiento. –Evita hablar de enfermedad o disfunción, pero los médicos sí lo denominan patología. –Es una particularidad; yo lo llamo así. Hago aulas con niños con problemas. Hay días en los que se notan muy impulsivos, tienen mucha energía, no saben cómo canalizarla y eso les genera estrés. Tienen problemas para tener relaciones con su entorno. Pero también tenemos una capacidad de análisis muy buena y por eso somos capaces de ver orden cuando hay caos, de sintetizar, de actuar en situaciones de emergencia y somos muy creativos y con memoria visual. También nos volcamos mucho en las cosas que nos gustan. Somos personas sensibles y nos adaptamos muy bien a los cambios. –Habla como si existiese un denominador común entre todos los afectados. –Sí. Sí, lo hay. Somos muy similares en nuestra forma de pensar y en la manera de enfrentarnos a las cosas. Procesamos la información de forma diferente, según estudios. Por ejemplo, parecemos ingenuos porque interpretamos todo de forma literal y no sabemos procesar la ironía. –Dice que usted se dio cuenta desde pequeña, ¿cómo supo que realmente era diferente y no simplemente un poco despistada? –Los hiperactivos nos lo cuestionamos todo. Ves cualquier cosa desde ochenta puntos de vista distintos. Yo veo una película y cambio los guiones en mi mente, por ejemplo. Pienso cómo se podría hacer mejor... En qué estaría pensando el responsable de vestuario; me fijo en el mobiliario... Es como si tu mente fuese a diez mil revoluciones. Y a veces tienes ganas de salir corriendo porque todo te agobia. –¿Cómo ha sido para usted conocer el diagnóstico? –La idea es que yo sufro TDAH y nunca me mediqué; siempre trabajé desde la inteligencia emocional, aunque antes no se llamaba así. Me lo diagnosticaron a los 16 años porque me quedé casi sorda. Fui al médico, me hicieron un montón de pruebas, y tras ver que escuchaba perfectamente, el psiquiatra me confirmó que tenía hiperactividad. Solo tenía que concentrarme mucho para oír a la otra persona. En la adolescencia, se puede agravar o aminorar. –Y hubo otra vez. –Tuve un problema de salud por no descansar a finales de 2010; me quedé paralizada del lado derecho, el organismo no lo aguantó. Y el psiquiatra me lo confirmó. Pero si tú sabes lo que eres, eres capaz de conducir la máquina que tienes. Si tienes un Ferrar, tienes una ventaja grande si sabes conducirlo y cómo no salirte en las curvas. De alguna manera, pretendo que nos demos cuenta de que puede ser, incluso, una ventaja para quien lo sufre. –¿Es impensable un niño con hiperactividad y un expediente académico brillante? –¡Y con una vida brillante! Se cree que un hiperactivo no va a tener éxito. Pero sí. Muchas veces coincide con un alto cociente intelectual y hay pesonajes célebres como Walt Disney, Einstein, Gauguin, Picasso, Mozart, Van Gogh... que fueron hiperactivos.

"Ser hiperactiva puede ser incluso una ventaja" "Hay que saber cómo conducir esa máquina que tienes"

Paula Muñoz - Educadora en inteligencia emocional y experta en TDAH