La Asociación Athiende, organiza las primeras jornadas Almerienses de TDAh. La asociación se fundó en 2007, por un grupo de padres y madres concienciados de la necesidad de difundir el conocimiento de este trastorno, y apoyar tanto a las personas afectadas como a sus familias.
Es una entidad de naturaleza asociativa sin ánimo de lucro y sin filiación ideológica, religiosa, política o sindical.
Está inscrita en el Registro de Asociaciones de la Comunidad de Andalucía con el número 4101, siendo actualmente gestionada por un equipo multidisciplinar.
La misión de la asociación es atender y mejorar la calidad de vida de todas las personas afectadas, de un modo u otro, por el TDAH. Sensibilizar a la sociedad, y colaborar con los profesionales de la educación y de la salud, así como de cualquier institución que la requiera.
Ser una entidad referente a nivel provincial en el ámbito del TDAH, tanto para las personas afectadas y sus familias, como para otras instituciones. Para ello ofrecemos un centro con recursos y servicios acorde a las necesidades, así como la creación de un equipo de profesionales en continua formación.
Implicación: nos sentimos protagonistas de nuestro proyecto, participando activamente, dedicando el tiempo necesario para crear una asociación estable, y con un clima agradable propicio para el buen desarrollo de la acción.
Profesionalidad y calidad: fomentando el continuo desarrollo de capacidades y habilidades tanto técnicas como humanas para desarrollar un trabajo eficaz y excelente.
Compromiso: como facultad que nos permite reflexionar, orientar y valorar las consecuencias de nuestros actos ante los usuarios.
Respeto a las personas: considerándolas como únicas y dignas independientemente de sus dificultades o capacidades.
Sensibilización: ofreciendo información a la sociedad y en especial a nuestro entorno más cercano de personas con TDAH. Para asegurarnos la mejora de su calidad de vida.
Objetivos
Defender la atención especializada médico-pico-pedagógica de los pacientes con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad y Trastornos Relacionados.
El desarrollo de actividades asistenciales, educativas, recreativas, culturales y deportivas apropiadas para la mejor atención a los pacientes con el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad y Trastornos Relacionados.
Promoción, creación, organización o patrocinio de centros de diagnóstico o evaluación, unidades de tratamiento, atención especializada e investigación y todo aquello que repercuta en el mejor tratamiento de los pacientes con Trastornos por Déficit de Atención y Trastornos Relacionados.
La defensa y representación de los intereses de las personas con Trastorno por Déficit de Atención y Trastornos Relacionados ante toda clase de organismos, administración central, local y autonómica, personas físicas y jurídicas, entidades públicas o privadas, de cualquier clase o naturaleza, tanto nacionales como internacionales.
La realización de actividades a través de programas de voluntariado.
publicado en BBC Mundo 18 agosto 2015
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"Me despierto cada mañana sintiéndome como una mujer nueva. Pienso que es el día en el que haré todo bien y solucionaré las cosas importantes, en vez de dejar todo para más tarde", cuenta Helen Rice, una inglesa de 50 años que padece el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).
"Y cada noche me acuesto destrozada porque todo volvió a salir mal y no hice nada de lo que tenía que hacer", agrega Rice a quien apenas se le diagnosticó el mal hace dos años.
Caracterizada por una reducida capacidad para mantener la atención, poca habilidad para procesar la información debido a distracciones, inquietud motora, inestabilidad emocional y conductas impulsivas, el TDAH fue tradicionalmente considerado como un trastorno exclusivo de niños y adolescentes.
Fue apenas en 2008 que fue reconocido como una condición que afecta a los adultos.
Andrea Billow, directora de la organización benéfica británica Addiss, que se dedicada a combatir la enfermedad, apunta que "la psiquiatría de adultos tardó mucho en comprender que los niños con TDAH lo llevan hasta la adultez".
"Solían pensar que era algo que se les iba a pasar".
"Cerebro como un Ferrari"
Cuando hace un par de años a Jonathan Lanham-Cook, de 50 años, se le diagnosticó el trastorno sintió un gran alivio. En ese entonces, había estado investigando si su hijo tenía la condición.

"La primera vez que tomé un medicamento fue como si me hubieran quitado el ventilador de mi cabeza. Me podía concentrar, seguir escribiendo un correo electrónico, sin intentar hacer malabares con muchas cosas al mismo tiempo".
En todo caso se deber apuntar que si bien hay varios medicamentos utilizados para tratar el TDAH, ninguno ofrece una cura permanente.
"Tuve problemas durante años con matrimonios fracasados y un comportamiento caótico. Me costó estudiar y me hacía expulsar en el colegio", agrega Lanham-Cook quien ahora se desempeña como asesor en salud mental en el consultorio de un médico general.
"Es como tener el motor de un Ferrari en el cerebro y los frenos de una bicicleta", añade citando al psiquiatra Edward Hallowel, un especialista en el TDAH y autor de libros sobre el tema.
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TDAH

- La mayoría de los casos son diagnosticados en niños entre los seis y 12 años.
- Las investigaciones muestran que tanto los padres y hermanos de un niño con TDAH tienen de cuatro a cinco veces más probabilidades de padecer ellos mismos el TDAH.
- Los síntomas suelen mejorar con la edad, pero muchos de los adultos a quienes se les hizo un diagnóstico temprano en sus vidas seguirán experimentando problemas.
- El impacto sobre los adultos puede incluir rendir por debajo del nivel en el trabajo o en los estudios, tener dificultades en las relaciones en pareja y comportarse de forma peligrosa al volante
Fuente: Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS, por sus siglas en inglés)
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Bilbow, de la organización Addiss, considera que el trastorno es muchas veces confundido por los médicos con depresión o desorden bipolar.
En ese sentido, Lanham-Cook resalta la importancia del diagnóstico "ya que tu comportamiento tiene entonces sentido".

"Al saber que tengo TDAH, puede sacar partido de mi espontaneidad, mi energía, mi curiosidad y mi sensibilidad, todas cualidades que me atormentaron y que ahora florecen".
Y reconocer su condición médica también ha significado una gran diferencia para su vida personal.
"Me volví a casar con mi primera esposa. El diagnóstico significa que me comprende y sabe cómo recordarme las cosas.
"Ella también entiende que quizás no llegue nunca a pintar la pared del baño", bromea.