lunes, 17 de diciembre de 2012

La asociación de personas con TDAH celebra su primer festival en Culleredo


CULLEREDO La asociación Anhida Coruña, de familiares de personas con trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH), celebró ayer su primer Festival de Nadal en Culleredo. 
Los propios padres y alumnos de la asociación se encargaron de desarrollar la celebración, que se realizó en el Conservatorio Profesional de Música de Culleredo, a partir de las 12.00 horas.

La primera edición del festival estuvo dirigida a los socios y, además, pretendía dar a conocer el funcionamiento de la asociación a todos los interesados en colaborar. Los asistentes a la gala llevaron alimentos no perecederos. El Concello las donará a entidades del Ayuntamiento para que distribuirlas.

El festival consistió en un espectáculo de variedades. Miembros de la asociación realizaron actuaciones de baile, espectáculos de humor e interpretaron villancicos. La iniciativa contó con la colaboración de profesores y estudiantes del Conservatorio.

VI ENCUENTROS CON ANHIPA

VI ENCUENTROS CON ANHIPA VIERNES 21 DICIEMBRE A LAS 19 H.

LAS FRONTERAS DEL TDAH UNA APROXIMACION A LOS TRASTORNOS MAS COMUNES ASOCIADOS AL TDAH

 Más información en el  667 42 52 79 o en el correo info@anhipa.com



ORIENTACIONES PARA INTERVENIR ANTE LA HIPERACTIVIDAD


ORIENTACIONES PARA INTERVENIR ANTE LA HIPERACTIVIDAD: familia

TOMANDO DEL BLOG : http://mistdahfavoritas.blogspot.com.ar


¿Cómo pueden los padres definir reglas claras?
Para prevenir que el niño se meta en líos repetidamente y haya que explicarle una y otra vez las reglas (que, por supuesto, no obedece y encima se sorprenda cuando le castigan), es importante que primero comprenda bien las normas. Por ejemplo, si usted le pide “debes ser ordenado” como uno de los objetivos es posible que no lo entienda por lo que es mejor definir este objetivo claramente: “limpia el cuarto una vez por semana, recoge los juguetes antes de acostarte y báñate cada noche”. Esta regla es mucho más clara y no se puede interpretar de otra forma.
Además de explicarlas, conviene escribir las diferentes reglas, las consecuencias de no cumplirlas y los premios por cumplirlas. Ponga la lista en un sitio visible. Para niños pequeños ayudan los dibujos y los colores.
¿Cómo pueden los padres ayudar al niño a terminar una tarea dividiéndola en pasos más pequeños?
A estos niños les cuesta muchísimo acabar encargos, tareas y deberes escolares. Dividir la tarea en pequeños pasos les facilita que puedan hacer aprendizajes breves que su capacidad atencional pueda asumir. Las tareas cortas permiten que el niño no se canse, no caiga en la monotonía y no se distraiga. Para las tareas de la casa que tienen varios pasos es buena idea escribirlos.
Por ejemplo: recoger la mesa es:
  1. Vaciar los platos en la basura
  2. Vaciar los vasos en el fregadero
  3. Colocar los platos, vasos y cubiertos en el lavavajillas
  4. Poner jabón en el lavavajillas y encenderlo
  5. Limpiar las migas de la mesa
  6. Barrer el suelo
  7. Guardar el mantel y las servilletas
Otra tarea más sencilla seria tirar la basura:
  1. Cerrar la bolsa
  2. Bajar la bolsa al contenedor
  3. Limpiar el cubo si se ha ensuciado
  4. Poner una bolsa nueva en el cubo
  5. Guardar las bolsas sin usar en su sitio.
Parece sencillo, pero el niño puede creer que “ha tirado la basura” si ha bajado la bolsa abierta al contenedor, dejando restos por la cocina y sin poner una bolsa limpia. Se pueden hacer tarjetas para las diferentes tareas como limpiar el cuarto, preparar la cartera y la ropa la noche anterior, hacer la cama, echar la ropa sucia al cesto, ir a por el pan, prepararse por la mañana para ir al colegio (levantarse, lavarse, vestirse, desayunar, lavarse los dientes, coger la cartera, coger el bocadillo, etc).
¿Cómo pueden los padres aumentar la estructura y el orden de la casa?
Hay que buscarle un sitio a cada cosa. Por ejemplo, para ordenar los juguetes ponga etiquetas o dibujo de cada cosa en las cajas donde vaya a guardarlos. Nada más acabar de jugar el niño deberá ordenar los juguetes. Para facilitar la rutina de la mañana tenga un lugar definido para el abrigo, la cartera, los zapatos, la bolsa de gimnasia, el bocadillo, etc. La noche anterior asegúrese de que el niño coloca todo el material en la cartera y deja cada cosa en su sitio; así evitará prisas, olvidos y enfados por la mañana. Se pueden utilizar relojes o cronómetros (como los que se usan en la cocina) para marcarle el tiempo. Por ejemplo, si faltan 20 minutos para acostarse, ponga el reloj con alarma para que suene en 20 minutos, y evitaremos el “venga, que ya ha pasado media hora”.
¿Cómo pueden los padres establecer rutinas estables y predecibles para estructurar el tiempo?
Las rutinas ayudan a estructurar el día y producen seguridad en el niño. Si él sabe lo que va a pasar no le sorprenderán las cosas y estará preparado. Casi todos los colegios hacen que el niño escriba su horario de clases. De la misma forma, podemos escribir un horario de actividades, tiempos de estudio, tareas y ocio después del colegio, que incluya las tareas extraescolares y también lo que se planea hacer el fin de semana. El horario debe estar en un sitio visible y, si hay que hacer algún cambio, se avisa al niño con tiempo suficiente y se le recuerda alguna vez. Los horarios de cenar, irse a dormir, etc, deben ser bastante estables y no hacer cambios arbitrarios o por sorpresa.
¿Cómo pueden los padres eliminar ruidos y distracciones?
Cuando el niños está (por fin) haciendo algo concreto, como uno de sus encargos (siguiendo los escritos de las tarjetas) o sus deberes escolares, es fácil que se distraiga con cualquier ruido como la TV, el teléfono o el tráfico de la calle, por lo que hay que evitar que haya cualquier tipo de distracción a su alrededor. Pregúntele al niño dónde cree que se concentrará mejor. A lo mejor usted cree que un sitio aislado y muy silencioso será el mejor, pero el niño trabaja mejor en un sitio tranquilo pero no alejado, donde usted pueda supervisarle de vez en cuando.
¿Cómo pueden los padres modificar la conducta del niño?
Para modificar la conducta de su hijo debe:
  • Definir el problema de forma positiva. Definir claramente los comportamientos deseados sin mencionar el problema. Por ejemplo, en vez de reñirle por moverse, intente que esté sentado toda la cena; en vez de eliminar el desorden, intente que deje el material escolar en su sitio.
  • Establecer metas razonables. Seguramente es demasiado pedir que su hijo permanezca sentado toda la cena todas las veces, por lo que es mejor empezar por periodo de 5 minutos, luego 6, luego 7, etc. Para preparar las cosas para el colegio, empiece por el abrigo y la cartera, luego añada el bocadillo, luego la bolsa de gimnasia...
  • Avanzar poco a poco. Felicite a menudo a su hijo por obtener metas intermedias, haga comentarios específicos ("qué bien que has estado sentado"), evitando generalizaciones ("qué bueno has sido"), o “elogios negativos” ("ya era hora de que lo hicieras bien").
¿Cómo pueden los padres motivar al niño?
La mejor manera es utilizar un sistema de puntos, dándole puntos, estrellas o fichas cuando consiga alcanzar un objetivo marcado. Cada 5 puntos se pueden canjear por algo concreto (como ir al parque, unos cromos, leerle un cuento). Un punto por ordenar el cuarto y dos por hacerlo sin que se lo digan. Haga una lista de cómo se pueden ganar los puntos y por qué se pueden cambiar.
¿Cómo pueden los padres aumentar la disciplina?
Los padres deben hacer que el niño “sufra las consecuencias” de saltarse las normas inmediatamente o se le olvidará. No sirve de nada perder energía riñéndole ahora si lo que hizo mal ocurrió hace mucho tiempo, porque no conectará la acción con la consecuencia. Cuando el niño se está saltando una norma, hay que recordarle que lo está haciendo y que vamos a contar hasta tres y si no deja de hacer lo que está haciendo, lo pondremos en tiempo fuera (un lugar sin estímulos, durante unos minutos). Al contar levantamos los dedos: uno, dos y... tres (se puede contar despacio, pero no cuente hasta cuatro). Mientras contamos le damos tiempo para que asimile lo que estamos pidiendo y actúe. Hay veces que le pondremos en tiempo fuera por infracciones graves sin contar hasta tres.
¿Cómo pueden los padres ayudar al niño a obedecer mejor?
Cuando se manda algo al niño hay que seguir unos pasos:
  1. Es imprescindible que el niño conozca las normas y que éstas sean claras y concisas. No son buenas normas “portarse bien” o “ser bueno”, es mejor “no pegar”, “no gritar”, “no insultar”, ”recoger los platos después de cenar”, etc.
  2. Es importante que sepa qué va a pasar si las normas no se cumplen.
  3. Ayuda si se le recuerda o avisa con antelación: “acuérdate de que se acerca la hora de acostarte”, “¿Qué se te he pedido que hagas?”.
  4. Ayuda si repetimos la orden, pero sin tono de hastío o aburrimiento.
  5. Si no obedece, hay que llevarle a donde tenga que hacer lo que se le pide: llevarle de la mano a su cuarto para recoger los juguetes.
  6. Es bueno ayudarle, por ejemplo, echarle una mano (pero que no seamos nosotros los que lo hagamos; que sea él).
  7. Finalmente es fundamental alabarle y animarle mientras lo esté haciendo ("qué bien te está saliendo; anda, venga, que acabamos enseguida") y cuando haya terminado (“ya verás qué orgullosos se pone papá/mamá cuando vea lo bien que lo has hecho”, “qué niño más obediente”).
  8. NUNCA, NUNCA, NUNCA debemos hablarle con sarcasmo (“ya era hora de que lo hicieras”, “a buenas horas lo haces, para eso mejor no hacerlo”, “encima te voy a dar un premio por hacerlo una vez y no hacerlo treinta...).
¿Cómo se pone al niño en “tiempo fuera”?
Si hay que castigarle, se le sienta en una silla en un sitio tranquilo y aburrido ( el pasillo) pero no aislado. El niño debe permanecer sentado tantos minutos (cronometrados), tantos como años tenga. Tiene que quedarse sentado y callado. Cuando suene el reloj de la alarma le pediremos que nos diga por qué le hemos castigado. Luego hay que decirle que ha hecho muy bien el tiempo fuera. El tiempo fuera es una consecuencia que obtiene el niño de una situación problemática y se puede hacer en casa o fuera de casa. Si se aplica inmediatamente puede enseñarle al niño a predecir qué comportamientos producirán consecuencias negativas y aprenderá a obedecer antes del tiempo fuera, cuando contemos hasta tres. Para evitar estar siempre riñendo, debemos intentar prestar “atención positiva” a nuestro hijo e ignorar las conductas inadecuadas menos relevantes.
¿Cómo pueden los padres prestar “atención positiva” a su hijo?
Para niños menores de 9 años elijamos unos 10 o 20 minutos cada día que serán su “tiempo especial” con nosotros. Debemos pasar ese tiempo exclusivamente con nuestro hijo, sin que haya otros niños.  Podemos jugar con él, interesándonos por lo que hace. No intentemos dirigir ni controlar la actividad, simplemente debemos relajarnos y pasarlo bien intentando entender lo que hace. Tras unos minutos observando, describiremos en voz alta algunas de las cosas que hace para mostrar nuestro interés: “así que estás jugando con los coches en el garaje, y los estás lavando porque van a ir a una carrera”, pero no hagamos preguntas, excepto si no entendemos lo que hace.Para niños mayores de 9 años simplemente podemos pasar un rato con nuestro hijo, hablando e interesándonos por él.
Diremos a veces una frase de admiración que lo anime y que le demuestre nuestro cariño o que valoramos su comportamiento adecuado: “pero qué bien lo haces, me gusta mucho cuando juegas así en silencio”. Si no podemos decir nada, démosle un abrazo, una caricia, una sonrisa, un guiño... Si el niño empieza a portarse mal, intentemos ignorarlo mirando a otro lado, pero si sigue, debemos decirle que no hoy no vamos a jugar más con él porque se está portando mal y entonces, nos levantaremos y saldremos de la habitación.

OTRAS ORIENTACIONES PARA REDUCIR LA HIPERACTIVIDAD
Actuaciones de los padres
  • Si pretendemos ayudar al niño “hiperactivo” a aprender a atender y a concentrarse, necesitamos conocer cuales son sus intereses, utilizándolos como base del aprendizaje asociado. Si el niño está interesado en los dinosaurios, por ejemplo, se le pueden asignar ejercicios de lectura, aritmética, etc. utilizando directamente estos intereses: pueden ser el tema de las lecturas, se pueden montar historias, desarrollar el vocabulario, contar o clasificar, con los dinosaurios como protagonistas.Estos intereses deberían emplearse también para recompensar al niño al atender y completar tareas en casa, por ejemplo,” cuando termines las tareas puedes ir a jugar con tus muñecos “.
  • Ayudar al niño a desarrollar su autoconfianza: reconocer sus progresos y ejecuciones por lentas o limitadas que éstas sean. Exija logros graduales (unos momentos en los que consiga permanecer sentado,  estar atento...)
  • Ofrecerle demostraciones de cariño y aceptación a través de frecuentes caricias, zalamerías, cosquillas, besos. El niño con TDAH necesita gran cantidad de contacto físico y afecto paterno/materno. Utilice esas demostraciones como refuerzo cada vez que se aproxime a la conducta contraria que se pretende modificar: permanecer más tiempo sentado; estar quieto, reposado; escuchar, seguir instrucciones.
  • Debemos sorprender al niño “siendo bueno “o haciendo alguna cosa deseable, tan frecuentemente como sea posible, y recompensarle con un refuerzo positivo (una alabanza, sonrisa, etc.)
  • Debemos utilice la atención adecuadamente: sólo recibirá atención cuando esté tranquilo, quieto, atento, pero no cuando haga lo contrario porque entonces estamos reforzando la conducta inadecuada. Debemos evitar la excesiva exaltación emocional.
  • El niño no debe recibir excesivas instrucciones: ¡no te levantes, estate quieto y no molestes! Las instrucciones serán simples, concisas y concretas y se las diremos de una en una. Debemos explicarle claramente lo que debe hacer y qué obtiene a cambio. Usemos gestos con él u otras claves para recordar las normas.
  • Implicar al niño en el establecimiento de reglas, esparcimientos y otras actividades personales y familiares.
  • Decir al niño cuándo se porta mal y explicarle lo que sentimos acerca de su conducta; después debemos proponerle y enseñarle otras formas de conducta más aceptables.
  • Poner en práctica ejercicios de relajación, reducción de la tensión, la inhibición muscular o el desarrollo de la atención y concentración (técnica de entrenamiento conductual cognitivo).
  • Ser estable y perseverante con la aplicación de las técnicas y de las normas. Lleva tiempo reducir la conducta hiperactiva. 
  • Procurar darle un lugar para trabajar o estudiar sin interrupciones y de esta forma fomentar la capacidad del niño para concentrarse en lo que está haciendo, reduciendo, en todo lo que sea posible, los estímulos perturbadores de su entorno.
  • Como padres es preciso ser estables con nuestra propia conducta. Recordar que cada vez que cambiamos nuestra reacción conductual ante el niño le confundimos acerca de lo que nosotros esperamos o cómo deseamos que actúe.
FUENTE:

TDAH PROPUESTA DE LEY EN EL PARLAMENTO


MADRID, 12 Dic. (EUROPA PRESS) -
   El Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de los Diputados ha presentado una proposición no de ley por la que se insta al Gobierno a impulsar medidas para mejorar la diagnosis y el tratamiento del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), impulsando la detección precoz y promoviendo un abordaje multisdiciplinar y transversal.
   Este cometido, según han señalado los 'populares' en el texto, tiene que implicar a las administraciones sanitarias, sociales y educativas a través del impulso de las recomendaciones establecidas en la 'Guía de Práctica Clínica sobre el TDAH en Niños y Adolescentes', publicada en el año 2010, en el marco del Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud (SNS).
   Se trata de una enfermedad que la Organización Mundial de la Salud (OMS) define como un trastorno hipercinético que se inicia en la infancia y que se caracteriza por la presencia en el menor de dificultades para mantener la atención, la hiperactividad, el exceso de movimiento y las dificultades para controlar los impulsos.
   Y es que, a pesar de que todos los niños, particularmente los más pequeños, actúan en ocasiones de esta forma, los que padecen este trastorno muestran estos síntomas de nerviosismo o excitación durante mayores periodos de tiempo y en distintas situaciones. Un hecho que, según ha asegurado el Grupo Parlamentario Popular, interfiere de manera "significativa" en el correcto desarrollo de la vida familiar, escolar y social.
   "Se desconoce la causa específica de este trastorno, pero las investigaciones realizadas apuntan a que es resultado de la combinación de factores genéticos y del desarrollo que afectan a funciones bioquímicas y metabólicas del organismo. Estos niños presentan alteraciones en los niveles de algunos neurotransmisores del cerebro, es decir, en las sustancias químicas que favorecen la transmisión de mensajes entre neuronas como, por ejemplo, la dopamina", han recalcado los 'populares' en la proposición no de ley.
   Asimismo, de acuerdo con la Federación Española de Asociaciones de Ayuda al TDAH, el trastorno requiere un abordaje multidisciplinar y transversal desde el ámbito sanitario, el educativo y el social para mejorar la calidad de vida de los pacientes y de sus familiares. De esta forma, además de impedir complicaciones en el desarrollo de los menores, se evitarán conductas disruptivas, baja autoestima y problemas laborales que el trastorno puede ocasionar con el paso de los años si no es "correctamente tratado".
   En este sentido, y teniendo presente que la prevalencia del TDAH en niños en España es del 5 por ciento y que existe un 2 por ciento que todavía están por diagnosticar, los 'populares' han destacado la importancia de solucionar el infradiagnóstico actual, partiendo de que "no todos" los niños inquietos padecen TDAH y de que es necesario "ahondar" en los síntomas manifestados para concretar el punto hasta el que pueden afectar al aprendizaje y a la relación con otros niños de su edad.

TV TDAH VALLÉS JOSEP ANTONI RAMOS QUIROGA

El próximo día 27 de Diciembre no te pierdas la emisión del programa "Evidencia Científica" enwww.tdahvalles.tv El Dr. Josep Antoni Ramos-Quiroga y el Dr. Josep Artigas Pallarés nos hablarán de los afectados por TDAH en su paso de niño a adulto.

Y además una sorpresa para todos!!! No te lo pierdas!!!


sábado, 15 de diciembre de 2012

PAUTAS A LA HORA DE HACER LOS EJERCICIOS O UN EXAMEN PARA NIÑ@S CON TDAH


 Del blog "la opinion de Meri" ( http://www.merilempicka.com/2012/12/pautas-la-hora-de-hacer-los-ejercicios.html ) os pongo este articulo que creo que os gustará.

A la hora de realizar los ejercicios del colegio, instituto, o los que, muchas veces, les ponemos nosotr@s l@s padres, para repasar en casa y habituarlos a unas rutinas de estudio, pueden seguir unas pautas para su realización que amenizará la tarea a est@s niñ@s:
1               
mi amiga María Muñoz, la que me porprociona buenas
fotos para el blog y la autora de este escrito
                     Lo más importante para comenzar es preparar en una mesa amplia todo los útiles necesarios para la realización de estas tareas. El ambiente deberá tener una luz suave y deberá permanecer aséptico en elementos de distracción, tanto en paredes, en la estancia, como en la mesa. La luz, a poder ser, de un flexo, iluminará por la izquierda a l@s niñ@s zurdos ; y por la derecha, a los diestros.
          
         Se dividirán las tareas en tiempos para realizarlas. Los criterios a usar serán por materias, por dificultad y por la extensión de las mismas. Tenemos que tener claro y ser conscientes, que no es lo mismo cuando empezamos a aplicar estas pautas por primera vez, a la vez que la edad de l@s niñ@s a quién se las aplicamos. Todo comienzo es más duro y las actitudes y normas nuevas cuesta aceptarlas. No debemos olvidar que TOD@S, por naturaleza, nos resistimos en un primer momento a un cambio; cuanto más l@s niñ@s con TDAH. Por ello, los tiempos al principio, y sobre todo si son muy pequeñ@s, se deberán marcar en pequeñas franjas (ejemplo: cada media hora pasarse a ver cómo van y en esos minutos que estamos con ell@s aprovechamos para darles ánimos y transmitirles que TOD@S nos equivocamos y TOD@S necesitamos nuestro tiempo). Para que sean conscientes de su propio tiempo, podemos ponerles cerca (a veces no se les puede poner a la vista, ya que se distraen con facilidad mirando para el aparato, y se evaden) minuteros o un despertador, donde ell@s mism@s puedan ver el tiempo transcurrido cuando suene la alarma.
           
          A la hora de ponerlo en práctica, yo empiezo siempre por las más difíciles. Las características de los niñ@s con TDAH son, precisamente, su poca capacidad para mantener la concentración y la motivación constante para llevar a término una acción. Por ello hay que aprovechar que al comienzo están menos cansados que a medida que va pasando el tiempo, y por ello con más ganas y concentración.
           Podemos empezar acompañándolos los primeros 15 minutos, explicándole/s lo que le piden los ejercicios y pidiéndoles que nos digan con sus propias palabras lo que han entendido.
         
                        Les dejaremos claro que apunten en una libreta u hoja en sucio las dudas que tengan, para preguntarlas al finalizar el tiempo estipulado, todas juntas.
         
                       Al pasar el tiempo marcado, iremos junto a ell@s, o dejaremos que vengan ell@s junto nosotr@s con las tareas que tengan hechas (aquí influye mucho el grado de hiperactividad que tengan, ya que un@ niñ@ con TDAH preferirá levantarse, ante un@ niñ@ con TDA, que le dará igual o preferirá quedarse sentado). De esta manera estamos fomentando un aumento de su autoestima de dos maneras: dejando que nos enseñen lo que tienen hecho, orgullos@s de ello; y animándoles con lenguaje positivo a que sigan haciéndolo igual de bien, recordándoles lo anteriormente dicho (que nadie es perfecto; que a veces, las cosas no salen bien a la primera, sobre todo cuando es la primera vez que las hacemos o tenemos contacto con ellas; que pueden hacerlo igual de bien que cualquier otra persona; y que lo importante es intentarlo y esforzarse en conseguirlo).
          
                       Otro de los problemas, GRANDES PROBLEMAS, que se encuentran est@s niñ@s a la hora de leer los enunciados, es su comprensión. Son demasiados datos dichos de un tirón, difíciles de retener. Una forma de facilitarles esa comprensión de lo escrito, y por lo tanto, de lo que le pide el ejercicio, es dividiéndolo. Se marca con lápiz mediante segmentos o subrayados las palabras que realmente son las principales para entender lo que nos piden. Así como en los enunciados de los problemas matemáticos, marcando los datos que nos dan y escribiéndolos en una hoja, o/y subrayando las palabras clave de lo que nos dicen. Esta forma de interpretar y de interiorizar el mensaje del ejercicio, lo pueden aplicar en los exámenes. También pueden escribir de forma esquematizada en un papel, los datos que le da el ejercicio, junto con las palabras clave de lo que le piden y lo que debe usar para resolverlo. Esta técnica la puse en práctica con una compañera de universidad el curso pasado. Se la expliqué detalladamente y la aplicó a la hora de hacer los test y los exámenes, diciéndome con júbilo que le fue de mucha ayuda, sobre todo a la hora de ver las preguntas trampa que llevan encerradas un “NO” que normalmente no vemos, o las que están enunciadas al revés. Al rodear esas palabras clave en un círculo, su ojo tenía presente en todo momento la clave de la pregunta, permitiendo a la hora de responder y también de repasar, tener en cuenta ese factor tremendamente importante, y causa de tantos suspensos. Así como la segmentación o el subrayado de lo más importante o de los datos que nos ofrecen.
          
                        Cuando son muchos ejercicios (más de 5, por ejemplo), y su extensión no es muy larga, se pueden dividir en “paquetes” de unos 4 o 5 ejercicios. Una vez terminado cada paquete, revisaremos los que están hechos, para empezar el siguiente. De esta manera engañamos a nuestro cerebro, cambiándole una dosis grande y que empacha a la vista y al pensamiento, por una serie de dosis más pequeñas, en las que tenemos que realizar menor esfuerzo para terminarlas, al ser administradas en sesiones más llevaderas. Con esto amenizamos bastante la visión de los “pesados” ejercicios del “cole”. Si los ejercicios son muy extensos, podemos dividir los “paquetes” con un número de ejercicios menor.
         
                      Otro factor a tener en cuenta son los trabajos que no hay que entregar en el día. Es muy importante realizar un poco de tarea de ese trabajo cada día, por dos razones: la primera es no dejar acumular todo el trabajo para el final, pues nunca sabemos lo que nos deparará el último día, al que hacemos responsable de finalizar a tiempo lo que tenemos pendiente y lo que nos pongan ese día. Otra razón es que si hacemos cada día un poco, no perderemos el contacto con la materia, ni con la labor a realizar. De esta manera les costará menos aplicar una continuidad. Es sabido que una de las cosas que más les cuesta a l@s niñ@s con TDAH es el comienzo, “arrancar”. Si dejamos una separación lo suficientemente extensa, costará aún más retomar esa tarea a medias. Otro de los factores que caracterizan a est@s niñ@s es el no llegar a finalizar las tareas que empiezan. De esta manera, los acostumbramos a estar en conexión, todos los días un poco, con las acciones, tareas o trabajos, que deban llevar una continuidad, para acabar en un fin.
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          A medida que nuestr@s niñ@s van creciendo, o simplemente van aceptando estas medidas, se pueden ampliar los tiempos hasta llegar a un descanso de unos 10 minutos cada 50 o 60.
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          Por último, hay que recordar lo prometido. Los premios que hemos ofrecido a nuestr@s hijos para que terminen sus tareas. OJO!!! No nos pasemos, no les ofrezcamos la luna, porque sino mañana tendremos que salir a comprar un planeta! No se trata de impresionarlos, sino de habituarlos a tener una satisfacción después de un esfuerzo. Esto es muy importante tenerlo en cuenta antes de la edad adolescente, ya que al llegar a esta edad, las satisfacciones cambian, por norma general, convirtiéndose en las suyas propias, en el propio orgullo personal de haber finalizado algo con éxito. Ya no influyen tanto los factores externos como en edades anteriores. No hace falta gastar dinero ni romperse la cabeza. A veces basta con una partida a la oca o al parchís con las personas que nuestr@ niñ@ quiere, que solemos ser nosotr@s, l@s padres. De esta manera también se afianzan los lazos emocionales, de apego y de seguridad, al vivir un ratito para ell@s sol@s, donde son los auténticos protagonistas. Esto no quiere decir que no lo puedan compartir con sus herman@s.




Es muy importante tener en cuenta evitar el uso de consolas, videojuegos, televisión…a la hora de aplicarlos en estos descansos de minutos entre “paquetes” de tareas, o al término de los tiempos señalados. Usar este tiempo de desconexión en este tipo de actividades solo logrará que el@ niñ@ se distraiga aún más y llegar al siguiente bloque de tiempo con la mente dispersa. Hay multitud de cosas en las que se pueden ocupar estos minutos de tiempo: charlar con los padres, ejercicios de estiramiento, dar un paseo por el jardín o por el patio si se tiene, y si no es así, por la casa, acariciar al perro o al gato…

Para facilitarles un poco el orden en su zona de estudio con todos esos papelotes que escribimos a medias o que tenemos como papeles en  sucio, podemos reutilizar una caja de cartón, envolviéndola con papel de regalo o de colores, o haciéndole un diseño personal con cualquier clase de pintura. Luego, se meterán dentro todas esas hojas que usamos a medias, donde hacemos las cuentas en sucio, sobres de la correspondencia, publicidad de una sola cara…para usarlas con todas esas anotaciones que nos ayudarán a comprender mejor los ejercicios. Una vez completadas, se pueden tirar al contenedor de papel y cartón.

martes, 11 de diciembre de 2012

Ejercicios para niños con hiperactividad y déficit de atención

Unos ejemplos que pueden servir para niños que presenten el trastorno de hiperactividad con déficit atencional,  y de los cuales algunos ejercicios que se pueden trabajar en casa por ejemplo:
Ejercicios de control visomotor y atencional:

“ATENCIÓN AL DETALLE”. Consiste en observar figuras, detalles de dibujos, imágenes y fotografías. Se muestran al niño diferentes ilustraciones durante un corto período de tiempo, después ha de contar y pormenorizar los detalles que recuerde. Se le pregunta acerca de colores, disposición, tamaños, etc.
Puede hacerse con historias o descripciones de personajes. Es importante valorar si se distrae durante la lectura o la visualización de los dibujos, para repetir el ejercicio tantas veces como sea necesario.

“HAZ GRUPOS”. La idea es clasificar series de objetos diferentes: botones, cartas, figuras geométricas, pinturas de colores, prendas de vestir, etc. El niño ha de agrupar y clasificar los objetos presentados según sus características comunes: color, forma, etc.

“NO TE PIERDAS”. Debe recorrer el laberinto trazando una línea que avance desde un extremo a otro, procurando cada vez ir aumentando la dificultad de los caminos. Si es muy pequeño, puede hacerse el ejercicio con lana o cuerdas (en lugar de papel y lápiz) que se enreden por distintos objetos y habitaciones de la casa, y que conduzcan a una bolsa de dulces. Al abandonar la cuerda o distraerse, será penalizado con un caramelo de menos.

“SIGUE LA SECUENCIA”. A partir de láminas con dibujos de símbolos, letras, números, formas abstractas o relojes que siguen una determinada lógica, hay que ordenar las figuras de acuerdo con la secuencia anterior.




Ejercicios de relajación o autocontrol de la impulsividad:

En el diseño de estas actividades hay que tener en cuenta que el niño hiperactivo no suele centrarse durante muchos minutos en una misma tarea, por lo que ésta ha de ser clara, breve y fácil de ejecutar si se quiere obtener buenos resultados. Están orientadas básicamente para incrementar la inhibición muscular, la relajación, el control corporal y la atención.

“COMO UN GLOBO”. Inspiramos muy lentamente, vamos dejando que entre el aire por nuestros pulmones y nuestro abdomen (respiración diafragmática). Éste último se va a ir convirtiendo en un globo que se va hinchando a un ritmo lento, después vamos a ir dejando escapar el aire y sintiendo como el globo se va desinflando poco a poco hasta quedar vacío.

“TORTUGA QUE SE ESCONDE” (Relajación muscular progresiva). Tumbados boca abajo, somos una tortuga que va a ir escondiendo su cabeza y replegando sus patas, hasta que sólo se vea el caparazón. El niño debe haber encogido y tensado los músculos de los brazos, piernas y cuello. A continuación sale el sol y el animal vuelve a asomar muy despacio su cabeza, al tiempo que va estirando las extremidades, dejándolas distendidas y relajadas.

“CARRERA DE CARACOLES”. El adulto y el pequeño van a competir en una carrera, como si fueran caracoles. Pero como es una prueba muy especial, el ganador es el que llega el último, de manera que irán avanzando a cámara lenta, ejercitándose en movimientos sumamente lentos, y en el autocontrol de la impulsividad. Paradójicamente en esta ocasión aprenderá que la recompensa llega cuando uno es capaz de enlentecer sus movimientos y ser consciente de los músculos que hay que tensar en cada tramo.

“RETRANSMITIENDO LA JUGADA”. Esta es una tarea basada en la técnica de las autoinstrucciones. Pretende modificar las verbalizaciones internas que se da cuando realiza cualquier actividad, y sustituirlas por mensajes más apropiados para lograr su éxito. El objetivo no es enseñar al niño qué ha de pensar, sino cómo ha de hacerlo, aprender un modo adecuado de resolver los fracasos, hacer frente a nuevas demandas y aumentar la resistencia a la demora de las recompensas.
Se le explica que va a ir retransmitiendo en voz alta lo que vaya haciendo, y que tiene que lanzarse mensajes positivos, como si fuera su propio entrenador personal, tales como:

“Bien, ¿qué es lo que tengo que hacer?
Tengo que ….
¡Despacio y con cuidado!
Vale, lo estoy haciendo bastante bien.
Recuerda: he de ir sin prisas

(Ante un error): ¡vaya no creí que …bueno no pasa nada!, sólo tengo que borrar. Aunque cometa un error puedo seguir haciéndolo lentamente y con atención.
¡Acabé, lo hice, muy bien!.”

Tambien,

1. Pedir al niño que coloree con plastidecors un papel, sin dejar espacios en blanco. Empezar este ejercicio con hojas de papel A4 e ir aumentando el tamaño hasta medio pliego. Es posible que, la primera vez que hace este ejercicio, el niño no pueda terminar el trabajo. Un adulto debe supervisar esta actividad y debe alentar al niño a completar toda la hoja. Es un ejercicio que debe hacerse cotidianamente, empezando dos veces por semana y aumentando paulatinamente hasta hacerlo a diario.

2. Conseguir planchas de corcho y un punzón (apropiado para niños, sin punta). Pedir al niño que perfore toda la plancha, haciendo la mayor cantidad de huecos posible y lo más próximos entre sí. Igual que en el ejercicio anterior puede empezar con planchas pequeñas e ir aumentando el tamaño.

Cualquier actividad que realice un niño con trastorno de hiperactividad con déficit atencional(HDA). Los padres deben estimularlo a terminar lo que ha comenzado, inclusive pueden premiar las conductas en las que demuestre constancia y concentración. No se recomienda castigar al niño ni retarlo por distraerse.

Es importante que los padres le den un ambiente de cariño y estabilidad, deben tener horarios y cierta regularidad en las actividades como comer, dormir, ver televisión, realizar tareas, etc.

La hiperactividad con déficit atencional es un trastorno que amerita un tratamiento profesional.

CUÁLES SON LAS MEJORES ACTIVIDADES PARA EL NIÑO CON TDAH?

Deportes en equipo:

Béisbol, básquetbol, fútbol, casi cualquier deporte en equipo que sea una actividad altamente física yen la cual se involucre activamente, es una buena oportunidad para aprender habilidades sociales y tomar modelos de comportamiento.

También hay deportes individuales que requieren grandes dosis de concentración como el tenis.

Karate o Tae Kwon Do

Estas actividades incluyen el rol de un modelo (el instructor), instrucciones claras e  interacción con compañeros, así como requieren de absoluto control mental y físico.

Esplais

Participar en actividades con los boy scouts, esplais es una buena opción para el niño con TDAH. Para que esto sea más efectivo, los monitores  deben tener entrenamiento sobre cómo trabajar con el niño, y uno de los padres puede participar como miembro activo en la tropa.

Teatro

El escenario y el teatro son extraordinarios para el niño con TDAH. Tener la oportunidad de actuar diferentes personajes y escenas es un una magnífica salida para la imaginación  creativa del niño con TDAH.

Modelos a escala, escultura, trabajo con madera o actividades mecánicas
A la mayoría de los niños con TDAH les gusta resolver problemas o rompecabezas. Ayudarlos a aprender cómo cambiar sus ideas en realidades concretas y terminar completamente un proyecto que empezaron, es extremadamente recompensante para todos los involucrados, pero especialmente para el niño con TDAH. Una vez que la tarea se completa, el niño tiene un éxito sólido y visible, y puede decir: ¡Yo puedo hacerlo!

Natación

Es una actividad de inmersión total que requiere un esfuerzo físico y total concentración, con el plus de que es divertido.

Clases de Arte o de música

Es esencial ayudarle al niño con TDAH a expresarse por sí mismo; el arte y la música son dos maneras grandiosas de hacerlo. Recuerda que no es sólo las clases de música o de arte, estamos hablando más de la auto-expresión.

ACTIVIDADES A EVITAR
Excesiva Televisión 

Recientes estudios médicos indican que el efecto de la violencia que se ve en la televisión, así como la frecuencia de los anuncios, pueden tener un impacto negativo en las habilidades y valores de desarrollo del niño con TDAH. El cerebro del niño con TDAH carece de las sustancias que ayudan a bloquear y hacer una elección selectiva de los mensajes que son presentados y grabados, así es que todos los mensajes los toman. Igual que los videojuegos, ver la televisión es una actividad pasiva y aislada que quita tiempo para aprender habilidades importantes de desarrollo, interacción social, ejercicio físico que el niño necesita para crecer y convertirse en un adulto sano. En efecto, la televisión puede hacer más difícil para tu hijo, mejorar el aprendizaje y habilidades sociales.

Videojuegos

Las investigaciones nos muestran que en el cerebro del TDAH, estos juegos reducen la línea base de actividad cerebral. El resultado puede ser un cerebro hiper-enfocado, que vuelve al niño adicto a los juegos, que hacen que el niño no tenga límites razonables. El estar buscando la recompensa de hacer algo bien en el juego para compensar su bajo nivel de dopamina puede llevar al niño a sentirse bien.

EN RESUMEN

Los niños con TDAH pueden ser excitantes, interesados en la vida, inteligentes y capaces. Todo en la vida puede interesarles y engancharlos si se les presenta en el contexto correcto. Estos niños quieren el éxito. ¡Hay que darles la oportunidad!

tomado de este blog que os recomiendo
http://olgarodriguez-olga.blogspot.com.es/2011/05/ejercicios-para-ninos-con.html